La enfermedad
Aparición de forma lenta de:
• Tos irritativa, no productiva (al toser no se arranca moco).
• Disnea (sensación de falta de aire).
• Fatiga, progresiva cada vez con menores esfuerzos.
• Patrón radiológico característico en “vidrio deslustrado” inicialmente o en “panal de abeja” al final del proceso en ambos pulmones y que predomina fundamentalmente en las bases de los campos pulmonares.
El diagnóstico de la enfermedad es anatomopatologico y se hace por biopsia pulmonar o por Lavado BroncoAlveolar. Una vez confirmada la fibrosis se le pone el apellido de Idiopática una vez que se excluyen otras causas que puedan producir la reacción de fibrosis.
Estos síntomas, como son atribuibles a múltiples causas y aparecen de forma muy lenta, hasta que se le termina poniendo el nombre y el apellido a la enfermedad pasan años.
Una vez establecido el diagnóstico de la enfermedad, el pronóstico es grave y hacia una evolución fatal en relativamente poco tiempo.
Los conocimientos actuales sobre la enfermedad, su diagnóstico, pronóstico, y posibles tratamientos, está recogido en el artículo denominado Fibrosis
La impresión que mejor percibe la persona enferma y sus familiares, es la sensación de falta de aire. De hecho, esta impresión genera ansiedad, tanto en quien lo sufre como en los acompañantes.
Esta sensación de falta de aire es comprensible, ya que a estos enfermos lo que les ocurre es que está aumentado el espacio que existe normalmente entre el alvéolo pulmonar (zona final del tejido respiratorio adonde llega el aire que inspiramos) y los capilares sanguíneos (donde están los glóbulos rojos, células que van a ser las encargadas de recoger el oxígeno del aire y liberan el CO2 que viene de los tejidos).
Al estar aumentado este espacio, el oxígeno tarda más en difundir y pasar a sangre. Conforme va progresando la enfermedad, algunos alvéolos... muchos en realidad se vuelven inoperantes, y no difunde por ellos ni el O2 ni el CO2